Ruby Nell Bridges Hall
En 1960, a la edad de 6 años, sus padres eran miembros de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color y aceptaron participar en el sistema de integración racial de Nueva Orleans. Ruby, protegida por agentes federales, fue la primera afroamericana que acudió a un colegio de educación primaria, hasta ese momento «solo para blancos», la escuela William Frantz Elementary.123
Aunque la Corte Suprema de los Estados Unidos había declarado la segregación ilegal desde 1954, todavía había una fuerte oposición de parte de los gobiernos y ciertas comunidades en los estados sureños. Para acceder a las escuelas de blancos, los niños negros debían demostrar que tenían el suficiente nivel académico; así, los sometían a un test de cuyo resultado dependía que tuvieran o no la oportunidad de asistir a esas escuelas. Para las familias no era una decisión cualquiera: aunque las leyes aprobaran la integración, la sociedad estaba muy en contra de la medida. No era una decisión fácil ni libre de consecuencias.
Ruby fue una de los seis niños que resultaron aptos y la única que se decidió a asistir a la escuela. Asistió a clases durante todo un año sola, porque los padres de los otros niños no querían que estuvieran cerca de ella debido al color de su piel.

